Descubra qué regalarle a su padre con El Papómetro

Descubra qué regalarle a su padre con El Papómetro

Este test científico le permitirá determinar la mejor forma de demostrarle su cariño al taita, según el tipo de taita que tenga. Pero sea lo que sea, ¡no más calcetines!

 

“¿Qué le regalo a mi progenitor? ¿Cómo le demuestro mi afecto? ¿Pa’ qué inventan estos días culiaos?” Son algunas de las preguntas que la mayoría murmura durante las jornadas previas al Día del Padre. Por eso elaboramos un test científico para que sepa qué tipo de figura paterna posee y, de acuerdo con eso, elija la mejor forma de homenajearlo. Responda con sinceridad:

1-. ¿Qué hacía él cuando usted dejaba alguna embarrada?

a) Le argumentaba con silogismos y citas a la Ética a Nicómaco por qué había actuado mal.

b) Se cagaba de la risa.

c) Se sacaba la correa, una de cuero de chancho y hebilla metálica de cinco kilos.

d) Ni se enteraba porque nunca estaba.

 

2-.  ¿A cuántas reuniones de apoderados fue?

a) Era el presidente del centro de padres, del comité organizador de la kermesse, director creativo del día del colegio, guardián voluntario en los paseos al zoológico, etcétera.

b) Solo fue a las reuniones ese año en que su profe jefa era bien rica.

c) “Esas hueás son para mujeres y mariquitas”, sentenciaba.

d) No se aparecía ni a cuatro cuadras del colegio porque le podían cobrar los ocho meses de colegiatura impagos.

 

 

3-. ¿Cómo le decía a usted?

a) Mi campeón, mi guatón, mi gordo… O mi princesa, mi reina, mi cachorrita…

b) Compadre (y pobre si daba a entender que era su hijo frente a alguna mina).

c) ¡Quédate callado, ch-ch-s-madre!

d) ¡No tengo plata!

 

4-. ¿Cuál fue el mejor regalo de cumpleaños que recuerda?

a) Un paseo a la montaña, con camping incluido, cuando le enseñó a reconocer las constelaciones y le traspasó su sabiduría en una especie de rito iniciático.

b) Una hojeada sin censura a su libreta de teléfonos secreta.

c) La vez que no le sacó la cresta.

d) La vez que pagó la cuenta del teléfono y usted pudo recibir llamadas de felicitaciones.

 

 

5-. Cuando le prestaba el auto:

a) Se lo pasaba con el estanque lleno y un pinito fragante recién colgado.

b) Le pedía que lo fuera a buscar al Passapoga.

c) Nunca cometió la imprudencia de pedírselo prestado, ni que fuera suicida.

d) No aplica. Puso todo, incluido el auto, a nombre de la nueva señora.

 

6-. ¿Qué actitud tenía frente al Viejo de Pascua?

a) Se disfrazaba todos los años de Papá Noel e incluso aprendió a hablar algo de finlandés para hacer más creíble el personaje.

b) Aparecía la mañana de Navidad tirado a la entrada de la casa y con la nariz roja. “Es que estuve toda la noche persiguiendo al viejito, pero se me escapó”, argüía.

c) “Ese viejo comunista no entra ni cagando a mi casa”.

d) Lo tenía convencido de que, si uno no pedía regalos, se acumulaban los intereses navideños y después de 20 años era posible aspirar a la vivienda propia.

 

 

7-. ¿Qué tipo de película lo llevaba a ver al cine?

a) Todas las de Walt Disney, bichitos, juguetes humoristas, porcinos parlanchines y pececillos extraviados.

b) Cualquiera, mientras usted después lo esperara a la salida y le dijera a su mami que estuvo todo el tiempo con él.

c) Una vez lo llevó a ver un corto titulado “Por qué tengo que hacer el servicio militar para hacerme hombre”.

d) ¿Qué es cine?

 

8-. Frase típica:

a) Cuídese, ¿lleva chaleco?

b) No le contí’ a tu mamá…

c) ¿Por qué no podís ser como tu hermano/ primo/ el hijo del vecino/ ese gallo que sale en la tele/ el tipo que va pasando por la calle/ etcétera?

d) ¡Sigo sin plata!

 

9-. Solo para mujeres: ¿Qué dijo cuando conoció a su primer pololo?

a) ¡Bienvenido a la familia! ¿Cuándo voy a conocer a mis consuegros, hijo?

b) A ti te he visto en alguna parte… ¡Ya me acordé! Si te quedai piola, yo tampoco hablo.

c) ¿Dónde está mi escopeta?

d) Si la embarazai, tú corrí’ con todos los gastos.

 

10-. Solo para varones: ¿Cómo fue que le habló de “las cosas de la vida”?

a) Con voz trémula y los ojos húmedos, le contó cómo la abejita va volando y se posa sobre una flor.

b) A los once le pasó una caja de condones y una porno.

c) Le mostró su navaja de afeitar y le aseguró que pensaba usarla con usted si se enteraba de que había convertido este santo hogar en una casa de remolienda.

d) Indirectamente. Fue cuando tuvieron que hacerle el examen de ADN para que reconociera la paternidad.

 

RESULTADOS

Por cada respuesta a), sume 0 puntos; por cada b), 2; por cada c), 3, y por cada d), 3.

Entre 0 y 2: O su papá es un santo varón o usted vio demasiadas películas de Pixar y a estas alturas confunde ficción y realidad, porque el viejo está a unos cuantos miligramos de progesterona de ser una madre. Si es tan sensible como parece, confecciónele una tarjeta a manopla.

Entre 3 y 5: Su papá es un papurri. Carretea más que usted y le da susto presentarle a la polola o que pervierta a su pololo, dependiendo del caso. Regálele una petaquita y un kilo de antiácido.

Entre 6 y 7: Su santo padre es un viejo de mierda. Regálele una caja de melisa y asegúrese de mandársela por correo.

Entre 8 y 9: Su progenitor es un clásico papito corazón. Obséquiele una demanda por pensión alimenticia con harto cariño.

 

Llegó el tiempo de tener una pareja de reyes del mismo sexo

Llegó el tiempo de tener una pareja de reyes del mismo sexo

Por Charlie, Guardián de la Doctrina Guachaca

Están finalizando otras elecciones de reyes guachacas. Trajinando en los recuerdos, podemos decir que siempre se ha dado más o menos la misma dinámica: algún candidato se baja antes de tiempo, otros no se dan por aludido o apenas hacen algún guiño al guachaquerío, y unos cuantos agarran papa y le ponen wendy con sus campañas. Por lo general, estos últimos triunfan. Y es justo que lo hagan porque le metieron ganas, tiempo y, a la larga, son los mejores reyes: van a las actividades solidarias, nos acompañan a las cumbres regionales, nos ayudan a divulgar los valores guachacas y lo pasan bien con nosotros.

Estas elecciones 2019 también tuvieron una candidata que se bajó (aparentemente), muchos que no pescaron y un par que se esforzó. La gran novedad es que justo los que más se lucieron son ambos varones. Nos referimos a Francisco Kaminski, que estuvo en todas las actividades que realizamos, que nos puso el hombro cada vez que lo necesitamos, que quedó afónico haciendo campaña a través de sus programas de la radio Corazón. Y el otro es el Gran Compadre Moncho, que también nos honró con su magnífica presencia en los momentos más cruciales y, además, ¡es el Compadre Moncho!

Pero precisamente los que más se merecen ganar, compiten por el mismo cupo. O sea, uno de ellos se va a quedar fuera.

¿Es justo?

¿Debemos permitir que, por un manido cuoteo de género, la Fermentación se pierda a los mejores elementos?

¿Sería muy descabellado que, este año, coronáramos a dos reyes guachacas varones en vez de la parejita sempiterna?

Le doy y le doy vueltas al asunto, y no encuentro otra solución. Kaminski se merece ganar por empeño y por votos, según han mostrado los cómputos parciales. De hecho, partió en los últimos puestos y, a punta de ñeque, fue subiendo como la espuma de una chela mal servida. En cuanto al Moncho, la institución del Gran Compipa nació para alguien de su estatura guachaca. Es impensable que Adriano Castillo no sea alguna vez en la vida nuestro Rey.

¡Filo con las candidatas!

Además, ¿qué pasa si volvemos a hacer elecciones guachacas en el futuro y son dos damas las que más se lucen? ¿Vamos a vernos de nuevo obligados a desechar a quien se merece la corona, solo por el género?

Llegó el momento de que esta competencia trascienda los sexos. Es tiempo de tener nuestra primera pareja de reyes varones: Heteromonarcas igualitarios del mismo sexo, ¡qué más posmoderno que eso!

Y si alguna vez volvemos a organizar algún tipo de elección de soberanos, ¿por qué deberíamos insistir en seis postulantes machos y seis féminas? Da lo mismo si son cuatro y ocho, cinco y siete, o todes de un mismo género.

Por lo pronto, exijo que este año se corone a Kaminski Primero y a Moncho El Grande. No reconoceré a otros soberanos y llamo a todas las comunidades de vasos y botellas regionales a sublevarse en caso contrario.