Construcción de tremendo edificio en el sector no tiene
contemplado arrasar con el acogedor restaurant trasatlántico. Y es más, compipas de la administración anuncian tener contemplado abrir un segundo local. ¡Qué tiemble el Mac Donalds!.
El despertar de muchos compipas, garrafa central incluida, aquel
jueves 7 de julio fue todo un tormento. No es que estuviéramos con la caña (bueno,
a lo mejor sí), pero una de esas noticias que no se demora nada en propagarse y
dejarnos tirados “lona” había
llegado hasta nuestros oídos.
“El Normandie se cierra, van a demoler toda la cuadra para
construir un edificio, eso dice en el diario”, nos contó algún compebre
madrugador por teléfono. Y si salía en el diario, era porque el río camotes
traía.
Lo mismo, o algo muy similar le pasó a los compipas que
trabajan en restorán mismo, quienes se enteraron por el diario de la calamidad:
Por 52 guatones de los verdes una inmobiliaria construiría una torre de 20
pisos y una serie de locales comerciales.
“Como nunca antes, ese día tipo ocho de la mañana, revisamos
el Economía y Negocios. Y nos encontramos con la sorpresa. Despertamos, súper recontra
preocupados. Así que hablé apenas pude con Jorge Cordero (dueño del boliche) y
me dice sorprendido que no, tiene que
haber un error. Así que él, a su vez, se puso en contacto con la gente que
es dueña de los locales, la familia Ghivarello, para saber que pasaba”, nos
cuenta ya más tranquilo después de la tempestad nuestro cumpa Erick Jenkin,
administrador del Normandie.
La cosa era para preocuparse, porque ya hace tiempo
circulaba el rumor en el sector, que una inmobiliaria le tenía puesto el ojo al barrio. Y que tenía hartos pesares para comprar terreno.
“Al rato me llamó Cordero de vuelta. Los Ghivarello no
venden el local del Normandie, pero sí el terreno donde están los otros
restoranes. Incluso quieren renovar nuestro arriendo por otros cinco años más”,
remacha el compipa Eric. Pero el vendaval ya se había desatado y en las redes
sociales, el tema crecía como una bola de nieve, incluso estando entre lo más
comentado del día en tuiter.
¿Y que pasó con los
parroquianos? Porque las noticias decían lo peor, le preguntamos al cumpa Eric.
—Se produjo una solidaridad tremenda de todos nuestros habitué,
de nuestros comensales. Llamadas por teléfono, mails, notas en el libro de
sugerencias. Todos los canales estaban pendientes, y eso que el Normandie tiene
sólo siete años de vida. La estaba muy enojada con la prensa, re molesta por
el tema y nos lo hace aún saber. Hasta dibujos nos han hecho en el libro, donde sale un godzila-prensa tratando de destruir el local. Es divertido.
El barrio está
cambiando, hace algún tiempo se construye un hotel donde estaba el fogón. Y
ahora la torre, ¿Cómo reciben a los nuevos vecinos?
—Da un poco de pena, porque muere un poquito el barrio
clásico que se había revitalizado mucho gracias al Teatro Nescafé. Es
lamentable, porque muere un poco lo del sector gastronómico, y en un año más
vamos a tener harto movimiento con el tema de la construcción.
¿No han pensado
después de todo esto, en igual buscar otro lugar para trasladarse, por si las
moscas?
— Sí, estamos viendo la posibilidad de instalar otro
Normandie, en Providencia mismo, pero un poco más arriba. Hace cuatro o cinco
meses que lo veníamos estudiando, pero como un segundo local. Hemos visto
varias plazas, los dueños estaban un poco reticentes al principio, pero ahora
hay que apretar un poco el acelerador, porque sabemos que con la magnitud de
las ofertas que se están haciendo por los terrenos, no hay arriendo que
resista. Este el progreso, el modernismo y habrá que decir ¡upa!, y nos vamos
para otro lado. Pero Normandie va a haber por mucho rato más.
Restaurant Normandie
Av. Providencia 1234, esquina Manuel Montt.
Cuernófono: 2363011
www.normandie1234.cl