Crean mascarilla con hoyito para poder chupar

Crean mascarilla con hoyito para poder chupar

Pareciera que vamos a tener que andar con el hocico tapado por más tiempo del que pensábamos, incluso varios meses más después de que se terminen las cuarentenas y reabran los boliches. La gran pregunta es: ¿cómo conciliaremos la necesidad de protección bucal con el copeteo? Parece imposible, pero una joven artista gráfica estadounidense dio con la solucionática.

Ellen Macomber creó unas mascarillas de tela especiales con una pequeña apertura en la zona de la boca que permite introducir una pajita para chupar. Las puso a la venta en su tienda en línea a 30 dólares y agotó la primera horneada. Hay de distintos colores e incluso unas con lentejuelas, para ocasiones glamorosas.

Caras las guarifaifas, pero confiamos en que los guatones copiones criollos muy pronto confeccionarán adaptaciones chilensis que estarán disponibles en su cuneta más cercana.

La diseñadora gringa empezó a fabricar las suyas por pura necesidad. “Lo hice para poder mantener a mi asistente”, dijo al sitio Cribeo, de La Vanguardia. Primero hizo las típicas de tela, pero con diseños colorinches. La idea de añadirles un hoyito para las pajitas se la dio una amiga buena para empinar el codo: “Aquí en Nueva Orleans bebemos alcohol habitualmente y se empezó a dar este problema al realizar visitas, intentando respetar la distancia de seguridad. La gente tenía que quitarse las mascarillas para beber un sorbo o no llevarlas puestas. Tras estudiar un poco la situación, decidí agregarles un agujero para pajitas”, explicó la inventora, quien también describe su creación: “Cada mascarilla lleva una doble capa textil de algodón más una extra cosida en el forro interior, que actúa de cubierta para el agujero. Cuando no estás bebiendo, tu boca sigue estando cubierta, el agujero no está expuesto, por lo que te protege de cualquier expulsión o exhalación”.

La versión glam.

 

Igual advierte que ella no es una experta ni una profesional sanitaria, y que la cuestión es un accesorio de moda nomás. “Las mascarillas de tela, de cualquier tipo, no te protegen del coronavirus. Solo protegen a otras personas de lo que tú exhales. Eso incluye cualquier gota de saliva, mucosidad, estornudo, tos u otros fluidos que podemos expulsar cuando no nos cubrimos”, dice.

Para real protección, mejor seguir usando las mascarillas pro que recomiendan los especialistas.

¡Dios salve a las reinas!

¡Dios salve a las reinas!

La cosa empezó más bien por necesidad. Los guachacas éramos demasiado feos y hablábamos muy lento como para que nos pescaran los medios de comunicación. Estamos hablando de principios de siglo, cuando las redes sociales no existían y uno dependía de los diarios y la tele para que un mensaje se divulgara. Entonces apareció ella: la excelsa Patty López. Se hizo nuestra amiga, se ofreció a ser nuestra voz y la declaramos reina guachaca de una, la primera soberana de la Fermentación. La compañía de la Patty fue crucial en la consolidación del movimiento. Y lo cierto es que nos quedó gustando esto de tener reina, ¿será que en realidad somos los ingleses de Sudamérica? Como sea, para la sexta o séptima cumbre, decidimos lanzar la primera elección en línea de reina guachaca, esa en la que Adela Secall le ganó por un pelo a Michelle Bachelet, por entonces Ministra de Defensa. Dos años después añadimos el cargo de Gran Compipa a la papeleta y desde entonces no paramos. La cosa fue agarrando vuelo hasta alcanzar niveles de frenesí electoral que jamás imaginamos.

Por supuesto que desde el primer día surgieron los infaltables trolles a criticar: que los guachacas se farandulizaron, que están chacreando el movimiento, que esto y lo otro, como si alguna vez hubiésemos sida una organización seria y no puro hueveo. También se multiplicaron los debates públicos en torno a quién puede ser considerado guachaca y quién no, y ahí tuvimos que salir a explicar que el pelo claro o un apellido extranjero no es un impedimento para ser parte de nuestra fermentación, porque finalmente casi todos los chilenos tenemos algo de inmigrantes y quiénes somos para andar discriminando.

Sin embargo, más allá de las críticas, la fiebre por coronar reyes guachacas se extendió por todo Chile. Ya en febrero nos empezaban a llegar sugerencias de candidatos ansiosos por un lugar en el voto. Desde el diario más tradicional hasta el blog más ignoto, prácticamente todos los medios cubrían los resultados de las elecciones virtuales como si se tratara del plebiscito constitucional.

Lo pasamos bien, es cierto. Por un momento pareció revivir el espíritu carnavalesco que las elites tantas veces han intentado aplacar. Pero casi dos décadas haciendo lo mismo igual aburre. El 2019 decidimos terminar con la tradición de elegir personajes famosos. Jamás renegaremos del pasado ni dejaremos de estar agradecidos y orgullosos de todos nuestros reyes y reinas, pero sentíamos que el asunto había cumplido un ciclo, así que, como broche de oro, quisimos hacer la última elección en modo repechaje, darles una segunda oportunidad a aquellos candidatos que estuvieron a punto de salir electos en comicios pasados, también un poco para recordar y apelar a la nostalgia.

Pero eso ya fue. Acabada la Cumbre de 2019, nos pusimos a cranear cómo seguir. ¿Inventamos otro tipo de elección? ¿Echamos a competir al rey del mote con huesillo con la reina de la pescada frita? ¿Qué se candidatee quien quiera? ¿O chao con las elecciones nomás? Solo cachábamos que ya nada sería lo mismo.

Y en eso llega la pandemia. Casi de inmediato supimos qué hacer con la corona guachaca: había que ponérsela a todos esos compipas que dan el ejemplo ayudando al resto cuando justamente hay más razones para quedarse enfurruñado en la casa. De esa forma nació la campaña Pónele la Corona y probablemente ese sea el rumbo que tomarán las próximas elecciones, si es que las hay.

Por ahora, al menos tenemos una misión clara: rendir un humilde pero cariñoso homenaje a los titanes y valkirias de la generosidad.

¡Se abre proceso electoral 2020!

¡Se abre proceso electoral 2020!

Aunque no hubo Cumbre 2020, a Chilito no le faltarán Reyes Guachacas este año. La Fermentación que reúne a los humildes, cariñosos y republicanos de la nación se ha propuesto coronar a todos esos titanes de la generosidad que le están poniendo güendy en los barrios, compartiendo la vianda con los vecinos, ayudando al patriarca que está más solito, costureando mascarillas para los que no tienen con qué taparse la boca. Porque cuando los chanchos no dan manteca es cuando surgen los verdaderos héroes y heroínas que devuelven la ilusión en un país de amigos que se dan la mano.

¿Cómo va a ser la cosa?

En la búsqueda de reyes nos están ayudando nuestros socios de la Cruz Roja, ya que ellos cachan de gestas solidarias y están desplegados a lo largo y angosto del país. También colaboran los viejos lobos de mar de la Hermandad de la Costa, presentes en cada puerto del país. Y les hemos pedido a los Botellones Regionales Guachacas, con sus respectivas comunidades de vasos, que paren las antenas de vinil.

Pero lo bonito sería involucrar a todos los chilenos y chilenas en este rastreo de la bondad.

Si usted sabe de algún caso de altruismo digno de alabanza, y no anda encuarentenado, la invitación es a que vaya y corone a sus protagonistas. La idea es que grabe un videíto de la ceremonia y nos lo mande a [email protected] Así nosotros lo divulgamos en nuestro sitio y a través de las redes sociales para que todos aplaudan a los nuevos soberanos.

Todos pueden coronar a sus reyes.  Este año queremos tener a cientos o miles de monarcas.

Pero OJO, como estamos en medio de una peste, hay que seguir ciertos pasos (nuestro Gran Guaripola tendrá un aire a Bolsonaro, pero está lejos de ser un desalmado irresponsable).

Si se anima a ponerle la corona a alguien, siga las instrucciones del Protocolo Guachaca de Coronación en Tiempos de Pandemia, y llene los datitos que ahí se piden, para cachar quiénes son los coronados y por qué merecieron tal distinción.

Protocolo de coronación guachaca en tiempos de pandemia

Los guachacas queremos tener muchos reyes este año, pero también debemos dar el ejemplo. Así que, junto con agradecerle su valiosa ayuda, le rogamos que siga al pie de la letra los siguientes pasos cuando corone a su reina o rey solidario.

1.- No haga ceremonias presenciales en comunas que se encuentren en cuarentena.

2.- Prefiera hacerla al aire libre.

3.- Evite las aglomeraciones: mejor que solo participen quien pone la corona, la(s) persona(s) coronadas y el compipa que graba.

4.- Asegúrese de que todos los participantes usen mascarilla.

5.- Asegúrese de que todos estén separados por un metro de distancia todo el rato, incluso al momento de poner la corona. Puede usar un palo de escoba con un cordelito, una caña de pescar, la técnica del emboque… Estruje su ingenio para no transgredir la distancia física de rigor.

OJO: La corona puede ser un gorrito de papel de diario, una tiara de cartulina que le haya sobrado de un cumpleaños, o lo que le acomode más. Métale de su cosecha con confianza.

Y por favor, mándenos el video de la magna ocasión al Emilio [email protected], con los siguientes datitos:

FICHA REAL 2020

  • Su nombre
  • Nombre(s) de la(s) persona(s) coronada(s) y datos biográficos básicos
  • Actividad solidaria de la(s) persona(s) coronada(s). Breve descripción
  • Dónde se realiza esta actividad (ciudad, comuna, barrio, etc.)
  • A quiénes va dirigida la iniciativa (perfil, número aproximado)
  • Desde cuándo se realiza (fecha aproximada y, si ya finalizó, fecha aproximada de término)
  • Si alguien quiere ayudar a esta iniciativa, ¿cómo puede hacerlo?
  • Algún número o correo de contacto del nuevo rey o reina (para una posible entrevista)

Muchísimas gracias.

 

¿Quo vadis, guachaca?

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Ya con 21 años en el cuerpo, ¿no será hora de definir una estrategia? Estamos entre fundar una religión, convertirnos en frente clandestino o seguir los pasos de los Iluminati, entre otras opciones ¿Qué piensas tú?

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